jueves, 29 de febrero de 2024

EN LA TIERRA DE ETERNIA

 

 

 

En la tierra de Eternia


Allá donde Eternia se pierde en el cielo,
reparten su reino la sombra y la lumbre:
de día, los hombres caminan el suelo;
de noche, los dioses vigilan la cumbre.

Y en medio de todo, callada, escondida,
habita una dama de rostro sereno.
Nadie sospecha que dentro en su pecho
lleva la semilla del cosmos entero.

La llaman la Hechicera. Vive entre los muros
del viejo Grayskull, castillo encantado,
y es ella quien vela, con artes y ciencia,
el poder sin fondo que duerme a su lado.

Un día, sabiendo lo que le costaba,
renunció a sí misma sin pedir consuelo:
buscó entre los hombres a un guerrero noble
y puso en sus manos la espada y el duelo.


Es He-Man, el defensor

del bien y la libertad

que con su espada y su fuerza

hace frente a la maldad.


Pero no está solo en su misión

tiene amigos que lo ayudan a luchar

como Teela, Man-At-Arms y Orko

y su tigre Cringer que se vuelve Battle Cat.


Y también tiene una hermana

que no sabe que lo es

y que vive en otro mundo

donde reina otra maldad.


Es She-Ra, la princesa

que con su espada y su coraje

defiende a Etheria

de la tiranía de Hordak.


Así se libra la batalla

entre el bien y el mal

en la tierra de Eternia

y en todo el universo.


Y la hechicera de Grayskull

con su espíritu de madre

y su esperanza sin límite

nos dice: "Yo soy la vida".

 

Del poemario : Las baladas antiguas de Grayskull: Poemas

  • ISBN-13 ‏ : ‎ 979-8880001224

 

 



THE WORKS

 



The Works

Digo que una canción de rock vale lo que vale
el pulso de cien mil gargantas juntas,
y que no hay jerarquías en el escenario:
la guitarra cumple,
el piano cumple,
la batería cumple,
cada cual sostiene su parte del trueno.
Y digo que Queen se ganó cada aplauso a pulso,
que su música cabía en un estadio porque antes
le había quedado pequeño el mundo,
y que aquel hombre del bigote y la corona de vaselina
cantaba como quien no ha firmado ninguna regla,
y que un sueño bien agarrado basta y sobra
para soltarse de todo lo que ata.

Terminé el disco entero, de la primera nota a la última.
Y me quedé pensando: ¿así que esto es lo que llaman el arte de una banda?
¿Contará alguien mi vida de este modo cuando yo falte?
(Qué va a contar nadie, si ni yo mismo me la sé:
ando detrás de mi propia vida como quien persigue humo,
juntando retazos, corazonadas, fotos movidas,
y con eso hago lo que puedo, y lo dejo escrito aquí.)

Y ahora te hablo a ti, que estás escuchando.
Para ti va esto, dicho bajito, de oído a oído:
he gastado los tocadiscos con mil bandas y mil voces,
pero ninguna me ha ocupado tanto como tú.
Llegué tarde, lo admito. Anduve haciendo ruido en otra parte
cuando tenía que haber estado aquí, cantándote solo a ti.

Pues lo suelto todo y me vengo.
Vengo a cantarte lo que nadie te cantó:
que te entendí cuando nadie te entendía,
que no te pedí explicaciones, tú tampoco las diste,
que donde todos contaban tus defectos yo perdí la cuenta de tus aciertos,
que donde todos te ponían etiqueta yo rompí la mía,
que no te cuelgo género, ni estilo, ni moda, ni dios ninguno
que no traigas ya puesto de fábrica.

Los pintores de antes lo pintaban así:
mucha gente apiñada y, en el centro, uno solo con su corona de luz.
Yo lo pinto al revés:
una multitud entera y cada cabeza con su resplandor,
el tuyo, el mío, el de cualquiera,
luz que no se acaba porque sale de dentro.

¡Lo que yo podría cantar de ti, si me dejaran!
Que has vivido dormido dentro de tu propio sueño,
que has ido con los ojos entornados casi siempre,
que todo lo que hiciste se te volvió en contra alguna vez
—¿y para qué vuelve lo que hicimos, si no es para mordernos?—,
pero la burla no es tuya: debajo de ella te veo, agazapado, esperando tu hora.
Te he seguido hasta donde no llegan los demás.
No me despistan tu mesa de trabajo ni tu cara de suficiencia,
ni la rutina con que te escondes, ni la noche,
ni la ropa, ni el barrio, ni las compañías,
ni la fama ni el dinero ni el miedo a morirte:
todo eso es decorado, y yo hace tiempo que miro detrás.

Te tomo como vienes, sin arreglos.
Te quiero así, te canto así, te celebro así.
Tú eres el poema que yo andaba buscando,
mi banda entera tú solo,
mi Queen, mi The Works, mi rapsodia bohemia.

Del poemario:

Rapsodia en Re Mayor: Poemas inspirados en Queen

ISBN-13979-8883118752

 



UNDER PRESSURE VI

 



Under Pressure VI

"¡Musas del monte, bajad un momento,
que no os llamo para héroes con lanza:
hoy la hazaña se cuenta en un estudio
y los atletas llegan en limusina!

Fue en Montreux, junto al lago. Una noche cualquiera
que no sabía aún que iba a ser fecha.
Cinco hombres, cansados, dando vueltas a nada,
hasta que a Deacon se le escapó del bajo
una escalera de siete notas contadas:
din-din-din, dice el mundo desde entonces,
y no hay quien lo desande.

Cantad, musas, aquel pulso amistoso:
Freddie subiendo la voz como quien sube
una escalera que no existe todavía,
Bowie abajo, grave, esperándolo,
May afilando cuerdas de plata,
Taylor sujetando el tiempo con dos palos.
Ninguno cedía y por eso mismo
la canción salió con dos coronas.

No penséis que exagero al modo antiguo.
Píndaro cantó a muchachos por lanzar bien un disco;
yo canto a cinco hombres por lanzar uno mejor:
un canto a la gente aplastada por los días,
al amor como última moneda en el bolsillo,
a darse otra oportunidad, y otra, y otra.

Así que si algún dios anda hoy con tiempo libre,
que baje la aguja y escuche entera la ofrenda.
Lo demás —el oro, el mármol, los laureles—
se lo pueden quedar:
la presión la ponemos nosotros,
la gloria ya la puso la canción."

Del poemario 

Entre notas y sueños: Poemas inspirados por Queen 

  • ISBN-13 ‏ : ‎ 979-8879891973  
  • Tienda: Amazon



miércoles, 7 de febrero de 2024

HOMERO CANTA LA GESTA

 

Del poemario La música del mar: Poemas dedicados a Tolkien

  • ISBN-13 ‏ : ‎ 979-8878677622

 

Homero canta la gesta

Canta, diosa, la marcha de los nueve
que una mañana de escarcha dejaron atrás Rivendel,
el valle elfo donde el agua no duerme,
llevando consigo la perdición del mundo:
un anillo de oro, no mayor que una moneda,
que Hefesto forjó en mala hora en su fragua
para Melkor, el de los pensamientos torcidos,
y que pesaba en el pecho más que todas las armaduras.

Iba delante Frodo, pies pequeños, carga enorme,
y a su sombra Sam, que había sido su jardinero
y ahora le cuidaba el alma como antes los rosales.
Iban Merry y Pippin, cachorros de la Comarca,
más atentos al desayuno que a la gloria
—y no se lo reprochéis: también Ítaca criaba así a sus hijos—.
Iba Gandalf apoyado en su vara,
viejo como los caminos, que sabía
lo que traman los dioses cuando callan.
Iba un montaraz de nombre escondido, Aragorn,
sangre de Elendil bajo ropa de cazador furtivo.
Iba Boromir con su cuerno de guerra al costado,
pensando en Gondor, su ciudad sitiada, y en su padre.
E iban los dos dispares, que acabarían inseparables:
Legolas, ojos de elfo que cuentan las plumas del halcón en vuelo,
y Gimli, hacha al hombro y barba roja,
que llevaba a sus muertos bien aprendidos de memoria.

Juntos cruzaron nieves, minas y bosques dorados,
esquivando trampas, contando bajas,
hasta el Anduin de aguas de plata. Y allí,
porque así lo hilaron las Parcas, se deshizo el nudo.

Frodo y Sam tomaron solos el camino del este,
derechos a Mordor, donde la sombra tiene trono.
Aragorn, Legolas y Gimli corrieron tres días hacia el oeste
tras los orcos, engendros de Tifón, que se llevaban
a Merry y a Pippin atados como fardos.
Boromir ya no corrió con ellos:
cayó erizado de flechas defendiendo a los pequeños,
y murió limpio, con el cuerno en los labios,
mejor de lo que había vivido.
Y en cuanto a Gandalf... eso había sido antes,
en el puente sin fondo de Moria:
allí plantó cara al Balrog, fuego y humo al servicio de Melkor,
lo venció en la cima entre relámpagos
y cayó con él, abrazado a su victoria.

Aquí acaba el primer canto, el de la Comunidad rota.
El segundo, el de las grandes guerras del Anillo,
lo cantaré otro día, si las musas me fían la voz
y el vino no me la quita antes.



 

ROSA DE VERANO

 


Del poemario  BALADAS DE UN PAÍS EN DESMEMORIA

  • ISBN-10 ‏ : ‎ 8494665448
  • ISBN-13 ‏ : ‎ 978-8494665448

 

 

Rosa de verano


En el resplandor de la rosa estival,

inconsciente de su significado,

veo todos los colores de mi bandera,

y anhelos inalcanzables emergen.


La luz rosada asciende,

tras la montaña, proyectándose,

sobre la nube de Levante,

Monte Calpe victorioso.


El recuerdo de los perdedores persiste,

guardado eternamente en la caracola,

y los poetas se eternizan, ocultos

en los pétalos de la rosa.


El mar desciende por las algas de tu corola,

rosa de verano,

mi mano no llega.


Tú, hecha de tierra y arena,

del sol y el mar,

de la lluvia y las caricias del viento,

del agua de rocío.


Mi voz no puede alcanzarte.

Tu perfume es un dulce bálsamo,

un baño de vida en la profundidad

del Mediterráneo,

olas sagradas, origen de la vida

y evolución en la Tierra y el espacio.

 


 

ESTRELLA FUGITIVA

 Del poemario

POEMAS REUNIDOS 2003-2023: ANTOLOGÍA REVISADA

  • ISBN-13 ‏ : ‎ 979-8872145165

 

 

ESTRELLA FUGITIVA


Tienes un peine español en tu cabello portugués,

y zapatos rojos en la noche de Halloween;

bajo el ardiente sol de Andalucía,

tus hoyuelos son portales al cosmos,

donde el viento y las sombras danzan.


Sostienes un librito de Pessoa entre tus dedos pálidos,

dos perlas majestuosas cuelgan de tus lóbulos;

cuando las luciérnagas iluminan el río Tejo,

tus mejillas españolas arden con pasión,

y en tu espalda, un gato negro acecha.


Al partir, dejas una estrella en tu lugar,

un mural solitario en la pared.

Eres como el pájaro fugitivo que se cuela por la ventana,

posándose junto al retrato de Antonio Machado,

y luego, sin mirar atrás, vuela hacia lo desconocido.


 


 

 

 

 https://www.amazon.es/POEMAS-REUNIDOS-2003-2023-ANTOLOG%C3%8DA-REVISADA/dp/B0CQJT22JQ

 

 

 

https://sites.google.com/view/cesaralfonsovinasautor/inicio?authuser=2&fbclid=IwAR38gkZogb18__y7wRk45kKYboQuYxMGdqwBtkFZLOc-kh3U_v2pfbLnSY4

sábado, 3 de febrero de 2024

EUROCOPA

 

Eurocopa (Revisado)

Del poemario 

POEMAS REUNIDOS 2003-2023: ANTOLOGÍA REVISADA 

  • ISBN-13 ‏ : ‎ 979-8872145165

 

I

Bajo el cielo estrellado, Francia ha marcado un gol a Alemania,
Griezmann, el guerrero del Atlético de Madrid, es mi favorito,
Se enfrentará en otra final contra Cristiano, el titán que caerá.
CR7, un ser de otro mundo, un dios entre mortales,pasa los balones de espalda al compañero, cabecea un córner a oscuras.

Los franceses, con sus tricolores ondeando al viento,
celebran el segundo gol de Griezmann,
y los aficionados entonan la Marsellesa, el canto de su nación,
una nación que celebra partidos de fútbol y convoca huelgas,
que canta la Marsellesa ante Alemania, recordando las trincheras de las guerras mundiales,
la Francia ocupada, el Gobierno de Vichy, las guerras relámpago.

Quizás ganó la desmemoria, y sólo celebraban que ganaban la semifinal a Alemania,
La V República Francesa de la reforma laboral de Hollande triunfó
contra la República Federal Alemana de los Audi, Porche, Mercedes y Volkswagen.
Citroën venció a BMW, Voltaire a Kant.

Griezmann marcó, el Atlético de Madrid marcó,
Banderas tricolores en las gradas, huelgas de la CGT en las avenidas francesas.
El capital gana, el pueblo canta la Marsellesa:

"Temblad, tiranos y pérfidos, oprobio de todos los partidos,
¡Temblad! ¡Vuestros planes parricidas recibirán por fin su merecido!
Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen, la tierra produce otros nuevos,
¡Listos para luchar contra vosotros!"

(.....) 



 

 

 

viernes, 2 de febrero de 2024

RAYO VERDE

 

Rayo Verde 

DEL POEMARIO 

EN EL VALLE DE LOS MONUMENTOS: Y OTROS POEMAS

  • ASIN ‏ : ‎ B0CPJK4Y9G

 





Rayo verde

Hay que ganárselo:
plantarse en la orilla con el día ya vencido,
sin nubes, sin prisa, sin parpadear,
y mirar fijo el punto exacto
donde el mar se está tragando al sol.

Entonces, si hay suerte
—una tarde de cien, dicen los viejos del puerto—,
salta: un chispazo verde,
apenas un segundo,
como si alguien encendiera y apagara
una cerilla al otro lado del mundo.

No es un mito, aunque lo parezca.
Es solo luz cansada, doblada por el aire,
el último color que suelta el sol
antes de irse a alumbrar a otros.
Pero explícale eso al que lo ha visto:
te dirá que el mar guiñó un ojo,
que Monet anduvo un segundo suelto por el cielo,
que desde entonces mira los atardeceres
como quien revisa la lotería.

Yo no sé si quien lo ve, como cuenta la leyenda,
aprende a leer los corazones.
Sé que se queda quieto,
que se le olvida el teléfono en el bolsillo,
y que a la tarde siguiente vuelve.
Eso, para un destello de un segundo,
ya es durar bastante.

AMOR ENTRE RODRIGO Y ZAIDA

 

Amor entre Rodrigo y Zaida

Poema del poemario 

"Entre mitos y mar : Canciones y poemas":

  • ASIN ‏ : ‎ B0CTD8Z42V

 

Romance de Rodrigo y Zaida

En una feria de potros
—unos dicen que en Toledo,
otros juran que fue en Córdoba,
y a saber, que ha llovido tanto—
se cruzaron dos miradas
que más les valiera no haberse cruzado.

Él, Rodrigo, godo y noble,
de los que juraban por Witiza;
ella, Zaida, la del califa,
seda y azahar de la Córdoba mora.
Él rezaba a un dios de tres nombres,
ella al Dios único de su Profeta,
y entre ambos, más que dos leguas,
había dos mundos con las espadas puestas.

Lo sabían. Vaya si lo sabían.
Y aun sabiéndolo se buscaban,
que el saber nunca apagó fuego alguno.
En un claro del bosque se veían
cuando la luna hacía la vista gorda,
y allí gastaban las horas y los juramentos,
y al despedirse siempre lo mismo:
un día de estos nos vamos, un día de estos.

Hasta que el día tuvo fecha.

—No aguanto más escondrijos, Zaida.
Mentir cansa más que cabalgar.
Tengo dos caballos apalabrados,
ropas de camino, gente de fiar,
y en el puerto de Valencia, esperando,
una nave genovesa que va a Italia.
Allí nadie sabrá quiénes fuimos.

Ella tardó en contestar. Quien diga
que no dudó, no sabe lo que ella dejaba:
padre, hermanos, patios, nombre,
todo lo que una vida tarda en juntarse.

—¿Y qué les diremos? —preguntó al fin.
—Nada. Una nota sobre la mesa:
"Nos fuimos por amor". Con eso basta.
Que lo entienda quien tenga corazón;
al que no, no había carta que le valiera.

Al alba siguiente, dos jinetes
salieron sin volver la cabeza,
que volverla era quedarse.
Polvo hasta Valencia, sal en el puerto,
la pasarela, el último escalón de España,
y el barco soltando amarras.

No sabemos si fueron felices;
los romances nunca cuentan tanto.
Sabemos que el viento quiso ayudar,
que la costa se fue haciendo pequeña,
y que iban los dos en la borda, cogidos,
mirando venir lo desconocido
como se mira venir la vida:
con más ganas que miedo,
y con el miedo, también, bien agarrado.




 



 

Hasta el final del mundo

 

Hasta el final del mundo

Poema del poemario 

"Entre mitos y mar : Canciones y poemas":

  • ASIN ‏ : ‎ B0CTD8Z42V

 

[Verse 1: Bono as Jesus]
Hola, Hércules, soy Jesús.
El hijo de Dios, el rey de los judíos.
He venido a salvarte, a darte la vida eterna.
Pero tú no me crees, tú solo quieres la gloria terrena.

[Verse 2: Bono as Hercules]
Hola, Jesús, soy Hércules.
El hijo de Zeus, el héroe de los griegos.
He venido a luchar, a demostrar mi valor.
Pero tú no me entiendes, tú solo quieres el amor.

[Chorus: Bono as both]
Somos dos caras de una moneda.
Dos figuras de la historia.
Dos mitos de la memoria.
Somos dos hijos de lo divino.
Dos caminos del destino.
Dos luces del infinito.

[Verse 3: Bono as Jesus]
Tú has hecho doce trabajos, yo he hecho milagros.
Tú has matado monstruos, yo he sanado enfermos.
Tú has sufrido el veneno, yo he sufrido la cruz.
Tú has ascendido al Olimpo, yo he resucitado hasta el final del mundo.

[Verse 4: Bono as Hercules]
Tú has predicado el reino, yo he conquistado el Meditarráneo.
Tú has perdonado a todos, yo he vengado a los míos.
Tú has muerto por amor, yo he vivido por pasión.
Tú has creado una fe, yo he inspirado una leyenda en la cueva de Gorham.

[Chorus: Bono as both]
Somos dos caras de una moneda.
Dos figuras de la historia.
Dos mitos de la memoria.
Somos dos hijos de lo divino.
Dos caminos del destino.
Dos luces del infinito.

[Bridge: Bono as both]
¿Qué nos une, qué nos separa?
¿Qué nos hace diferentes, qué nos hace iguales?
¿Qué nos da sentido, qué nos quita el sentido?
¿Qué nos llena, qué nos vacía?

[Outro: Bono as both]
Somos dos caras de una moneda.
Dos figuras de la historia.
Dos mitos de la memoria.
Somos dos hijos de lo divino.
Dos caminos del destino.
Dos luces del infinito.







«Nubú y Dudín. Dos ositos en la bahía», de César Alfonso Viñas: la aventura de lo cotidiano

Resumen (o por qué deberías leerlo) Dudín es un osito marrón que se despierta a las seis y trece, dos minutos antes de que s...