Rayo Verde
DEL POEMARIO
- ASIN : B0CPJK4Y9G
Rayo verde
Hay que ganárselo:
plantarse en la orilla con el día ya vencido,
sin nubes, sin prisa, sin parpadear,
y mirar fijo el punto exacto
donde el mar se está tragando al sol.
Entonces, si hay suerte
—una tarde de cien, dicen los viejos del puerto—,
salta: un chispazo verde,
apenas un segundo,
como si alguien encendiera y apagara
una cerilla al otro lado del mundo.
No es un mito, aunque lo parezca.
Es solo luz cansada, doblada por el aire,
el último color que suelta el sol
antes de irse a alumbrar a otros.
Pero explícale eso al que lo ha visto:
te dirá que el mar guiñó un ojo,
que Monet anduvo un segundo suelto por el cielo,
que desde entonces mira los atardeceres
como quien revisa la lotería.
Yo no sé si quien lo ve, como cuenta la leyenda,
aprende a leer los corazones.
Sé que se queda quieto,
que se le olvida el teléfono en el bolsillo,
y que a la tarde siguiente vuelve.
Eso, para un destello de un segundo,
ya es durar bastante.

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